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29 de enero de 2013

Django: vuelve el mejor Tarantino

por José Manuel Gómez



1858. En los Estados Unidos se está cociendo una contienda que va a enfrentar a sus ciudadanos por el polémico asunto de la abolición de la esclavitud. El esclavo Django es liberado por el cazarecompensas alemán King Schultz, un hombre progresista y honorable que le da una nueva vida a su lado. Pero Django no es feliz: como tantos otros negros, su amada Broomhilda sufre el cautiverio en una plantación sureña. Schultz le va a ayudar a liberarla... Sin embargo, ambos van a tener que enfrentarse a hombres extremadamente racistas y malvados que no les van a poner las cosas nada fáciles.

Siempre he pensado que Quentin Tarantino está bastante sobrevalorado y todavía lo pienso, sobre todo porque hay gente que le tacha prácticamente como el "inventor del Séptimo Arte" o como un revolucionario de la cámara cuando no es ninguna de las dos cosas. Sin embargo, siempre he pensado también que es uno de los mejores directores americanos de la actualidad y con Django Desencadenado me ha sorprendido gratamente. Creo que ha entregado su mejor película desde Pulp Fiction porque esta primera incursión suya en el western mezcla sin fisuras, como aquella, el drama y la comedia, la seriedad y el "frikismo" puro, la referencia y el homenaje constante con las nuevas ideas.



Volvemos a tener una historia de venganza en la que una persona o grupo de personas bastante malévolas van a recibir su merecido (Kill Bill, Death Proof, Malditos Bastardos) y volvemos a tener una estética tan heredera del western clásico como del menos clásico y del de "series consideradas menores" que no deja de tener un pie en la modernidad (en la excelente banda sonora se puede ver claramente) . Retornan unos personajes tan freaks como tiernos y creíbles excelentemente interpretados y una historia cargada de violencia y de diálogos inteligentes e imaginativos. Por supuesto, no faltan escenas aisladas que quedarán para el recuerdo. Django Desencadenado es lo de siempre, lo que siempre hace Tarantino, pero reinventado y fresco, fresquísimo.

La trama de la película, que pasa sobradamente de las dos horas de duración, fluye con una agilidad pasmosa y consigue que no se mire el reloj ni en un solo momento, y lo hace gracias a la mencionada combinación de drama y comedia y a las referencias y autoreferencias que la salpican sin cesar. Tenemos una historia de amistad extraordinariamente tierna (Django y el Doctor Schultz quedarán para los anales como pareja mítica del western); tenemos otra de amor más que solvente; tenemos a villanos verdaderamente despreciables; tenemos escenas de acción y tiros y otras intimistas y otras directamente delirantes (cómo no); tenemos diálogos inteligentes y siempre estimulantes; tenemos un desenlace apoteósico.



Y por supuesto, un plantel de actores y actrices de infarto: Jaime Foxx está genial como el protagonista y lo mismo se puede decir de Kerry Washington como su amada, y secundarios como Don Johnson, Franco Nero o el propio Tarantino haciendo de él mismo. Pero sobre todo hay que quedarse con el trío de ases que conforman el villanísimo Leonardo Di Caprio, un cabronazo asqueroso que pone los pelos de punta y al que todos torturaríamos hasta la muerte con gusto; el repulsivo Samuel L. Jackson, que borda al "negro colaboracionista" y extremadamente patético y acomplejado de su raza y, sobre todo, al laureado (y con razón) Christoph Waltz, que clava al mejor personaje de la película, un cazarecompensas abolicionista ambiguo pero progresista y honorable cuya relación con Django llega a emocionar (qué química tienen él y Foxx; genial).

Y quedan, por supuesto, montones de escenas para el recuerdo, porque los filmes de Tarantino son muchas veces puras colecciones de escenas míticas o por lo menos fílmicamente estimulantes: ahí está la liberación de Django del prólogo, el dilema moral con el padre y el hijo del protagonista y su amigo, la primera entrada en acción de Django o los dos tiroteos finales, sangrientos y dinámicos y con nada que envidiar a los de clásicos como Grupo Salvaje y a la vez cachondísimos y excelentemente coreografiados. Pero me quedo, sobre todo, con una escena, la más larga del filme: la conversación durante la cena (con ese paréntesis de amo y esclavo conversando como amigos de toda la vida que destila buen hacer) que pone al espectador en una tensión insoportable y le prepara para lo que intuye que va a llegar en el momento menos esperado. Django desencadenado recupera el mejor Tarantino de todos. Una de las grandes sorpresas del año que se acaba de terminar.
  • Django desencadenado

  • Título original:
    Django unchained

  • Dirección:
    Django unchained

  • Año de producción:
    2012

  • Nacionalidad:
    USA

  • Duración:
    165

  • Género:
    Drama

  • Fecha de estreno en España:
    2013-01-18

José Manuel Gómez

Málaga. 1983. Ha trabajado como periodista en Canal Sur y La Opinión de Málaga y como cooperante en la República Dominicana en el verano de 2007. Ha estudiado inglés en Irlanda y Sudáfrica y francés en Canadá. Ama el cine, la literatura y el cómic y vive para vivir.

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