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24 de julio de 2014

El extraordinario viaje de T.S. Spivet

por Sigfrido Gross

Las películas de Jean Pierre Jeunet se han desarrollado siempre en mundos irreales y distópicos (La ciudad de los niños perdidos o Delicatessen; futuros pseudoplanteados (Alien: Resurrección); o realidades vistas a través de los ojos de un personaje que las convierte en algo imaginario (Amelie y El extraordinario viaje de T.S. Spivet).

Nunca ha querido acercarse a un mundo real que no le permita jugar visualmente de la manera que a él le gusta, o que no le deja explotar sus capacidades cinematográficas, centradas principalmente en el aspecto plástico y visual. Mas allá de eso, entra en un territorio que parece resultarle incómodo.

El enorme esfuerzo que le supuso a Jean Pierre Jeunet preparar su versión de La Vida de Pi y que, como todos sabemos, acabó en nada en favor de la exitosa cinta que le valió un Óscar a Ang Lee. Ayudó a que se fijase en un nuevo proyecto para ahogar las penas de aquel que con tanta frustración había terminado.


El extraordinario viaje de T.S. Spivet es una adaptación de Las obras escogidas de T.S. Spivet, una novela publicada en 2008 y de gran éxito. En ella, podemos observar que los aspectos visuales son casi tan importantes como la historia en sí. Los márgenes y páginas están llenos de referencias, dibujos y croquis; todos ellos a razón de las habilidades del protagonista del relato, un niño de grandes capacidades científicas que vive con su familia en un apartado rancho de Montana, en la profundidad de los Estados Unidos. Así, y por primera vez, Jeunet se acerca a una historia puramente americana.

Teniendo en cuenta las capacidades visuales de Jean Pierre Jeunet, de las cuales no soy gran admirador, es obvio que se esperaba que pudiese hacer trabajando con la tecnología 3D. Aquí, tratando de explotarla en toda su esencia y sin abusar en ningún momento de la infografía, el director francés consigue integrar bien este elemento, pero nunca aprovecharlo del todo. No es una película que no puedas imaginarte en el clásico 2D y, por tanto, tampoco es que la tercera dimensión aporte demasiado a la historia.


T.S. Spivet es un niño cargado de personalidad y solitario, que vive con sus padres, su hermana y su perro. Ocupa su tiempo creando todo tipo de inventos que utiliza para facilitar ciertas tareas domésticas. Su padre es un cowboy de la vieja escuela, su madre una mujer obsesionada con los bichos y su hermana una adolescente que sueña con huir de la vida que lleva y hacerse famosa.

T.S. ha creado la primera máquina de movimiento perpetuo, que sólo necesita de fuerza magnética para funcionar durante unos 400 años. El prestigioso instituto Smithsonian se hace con su prototipo e invita al inventor a dar un discurso a Washington, para recibir el premio Beird, concedido a las mentes más privilegiadas del planeta. Ello sin saber que en realidad están invitando a un niño pequeño. El evidente viaje físico que supondrá el trasladarse a la capital se traducirá en el obvio viaje interior de un personaje de temprana edad que debe encontrar su propia personalidad.

Uno de los datos que conoceremos al principio de la historia es que el hermano mayor de T.S. había fallecido accidentalmente cuando los dos jugaban con un arma cargada. Ese acontecimiento, pasado por encima durante el planteamiento, sabemos va a volver en algún punto del relato para implicar algo realmente importante. Y así es. El problema es que es tan obviado durante todo el desarrollo de la cinta, que al volver a recurrir al mismo casi te has olvidado de él. El acontecimiento en sí es suficientemente dramático como para que como espectadores comprendamos el conflicto de nuestro protagonista, pero la estructura de la película no ayuda nada a que ese elemento tenga fuerza. Hasta el punto de que, llegado el momento en que resurge, de manera muy explicativa también, tienes cierta sensación de estar ante una película diferente.

El extraordinario viaje de T.S. Spivet funciona un poco por acumulación de acontecimientos. Estructurada como una fábula, la cinta bebe mucho de títulos como Big Fish o El curioso caso de Benjamin Button, al ser historias sobre protagonistas intencionadamente benevolentes que combaten el mundo real y sus adversidades a través de la imaginación o al evolucionar gracias a los curiosos personajes que el héroe se encuentra durante su viaje.

De igual modo, esa fábula se construye del mismo modo que una historia de aventuras. Es necesario que el camino que sigue T.S. sea físicamente complicado para que nos creamos su esfuerzo. Las diferentes situaciones adversas que se encuentra son típicas de cualquier cuento y se resuelven, con mayor o menor fortuna, de un modo rara vez sorprendente.


Todos y cada uno de los personajes son estereotipos claros, que el director quiere que conozcamos de una sola pincelada. Cosa que consigue. Pero independientemente de esto, a veces resultan demasiado desdibujados. Pocos elementos los hacen parecer vivos, porque además de ser estereotipos, están inmersos en un mundo visto desde la perspectiva infantil del protagonista, y eso, en este caso, los hace más débiles. No pueden recurrir a ningún elemento más allá de los muy obvios y que no se rompa el tono que Jeunet busca.

Ciertamente simpática y bonita, El extraordinario viaje de T.S. Spivet es una de esas cintas a la que queda feo criticar porque sus intenciones y su tono son muy limpios y puros. Está feo criticar la historia de culpa y dolor de un inocente niño, contado a la manera de Amelie. No hay resquicios de envidia, maldad o crueldad más allá de la de algunos adultos. Y esa maldad es propia de la de un cuento de niños. Que en el fondo es en lo que estamos. Es una cinta que arriesga poco, ofrece algo muy visto, pero en el fondo no le toma el pelo al espectador. Es exactamente lo que puedes imaginarte.

Pero podríamos haber esperado algo más interesante del creador de La ciudad de los niños perdidos - para mí su mejor obra - , otra película con elementos infantiles que, sin dejar de ser para niños, trasciende ciertas obviedades y es también un film sobre niños y sobre lo que la infancia supone.

De todas formas, Jeunet no defrauda a sus admiradores desde el punto de vista visual y vuelve a regalar esos planos llenos de movimiento y actividad interior, más allá del simple ángulo de cámara efectista. En este caso, apoyado y muy justificado con el tema de la cinta. Se pasa, pero es muy fácil de olvidar, ¿quién sabe si esa era su intención?

A efecto únicamente personal, he de comentar que lo que más me gustó fue el pequeño arco que tiene el personaje del perro. Al igual que el resto, éste también tiene su pequeño conflicto que resolver y quizá sea el mejor llevado. Lo más curioso de todo es que su historia ocurre antes de que el relato principal de comienzo, pero se cuenta de ello con un flashback, de modo que entendemos su resolución durante el último tercio de la película. Posiblemente, lo mejor estructurado de todo El extraordinario viaje de T.S. Spivet.
  • El extraordinario viaje de T.S. Spivet

  • Título original:
    L'extravagant voyage du jeune et prodigieux T.S. Spivet

  • Dirección:
    L'extravagant voyage du jeune et prodigieux T.S. Spivet

  • Año de producción:
    2013

  • Nacionalidad:
    Francia, Canadá

  • Duración:
    105

  • Género:
    Drama, aventuras, familiar

  • Fecha de estreno en España:
    2014-07-04

Sigfrido Gross

Sigfrido Gross nace en Málaga el 25 de junio de 1984. Su padre lo lleva, desde muy pequeño, a ver todo tipo de películas: desde cine de animación, a Las Tortugas Ninja o desde Batman a reposiciones del cine de Sam Peckimpah.

A parte del consabido trauma perpetuo e irreversible debido a ver cintas como Conocimiento carnal, Akira o Grupo salvaje, Sigfrido también adquiere una profunda e incontrolable pasión por el cine. De todas las épocas y géneros.

Tras estudiar el Bachillerato artístico y algo de fotografía, comienza estudios de Realización de Audiovisuales. Igualmente recibe un curso de guión en la ECAM, el cual le impulsa a profundizar un poco más en la escritura y estudia 3 años de narrativa cinematográfica en la Escuela Audiovisual del Mediterráneo.

Realiza su primer cortometraje, Residuos, que gana un premio a dirección novel en NexoSur y es rechazado en varios festivales por ser considerado 'muy violento'.

Escribe para varios medios de la web artículos sobre cine en todas sus facetas, cosa que alterna con la escritura y corrección de guiones. Para terminar la minibio, digamos lo que siempre se dice: "está trabajando en el que será su próximo cortometraje".

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