treintaycincomilimetros

23 de septiembre de 2014

La isla mínima

por Manuel Aguilar

(En las oscuras marismas de la transición)

Antes de comenzar esta reseña, hoy quiero confesar (autoguiño, sí? lo sé) que para mí, antes de La isla mínima, Alberto Rodríguez ya era un director de referencia y que conforme iba sabiendo más y más sobre su nueva película, aún sin haberla visto, sabía que iba a ser muy poco objetivo. ¡Me iba a gustar seguro! No fui al cine con ganas? fui con expectación e impaciencia por entrar a ver si todo lo que se decía era verdad. Y lo es. Es una grandísima película.


Partiendo de un argumento de clásico en el que dos chicas desaparecen y dos antagónicos policías son los encargados de que resolver el misterio, Rodríguez nos adentra en un claustrofóbico ambiente rural en el que se cuenta no sólo la oscura trama de misterio, sino la situación de cambio que vivía la España de 1980, en la que se mezclaban los ilusionantes aires de democracia con las rancias raíces de la dictadura.

Un pequeño y aislado pueblo en el que todos parecen sospechosos, muchos secretos, conspiraciones, caciques, persecuciones, violencia y no? No estamos en la América profunda? Estamos en las marismas del Guadalquivir. No es un thriller clásico americano, ni falta que le hace. Es cine español. Es cine andaluz. No es True Detective aunque muchos se empeñen en comparar esa obra maestra de la televisión creada por Nic Pizzolato con la del maestro Rodríguez. De hecho, cuando se empezó a hablar de la serie de HBO, ya había concluido el rodaje de esta película, así que, ¿por qué no True Detective pudiera ser La isla mínima a la americana y no La isla mínima un True Detective a la española?


Raúl Arévalo (el policía de la nueva España) y Javier Gutiérrez (el policía que viene "Gestapo" de Franco) componen esa pareja de policías, que desde el principio ni se estiman y ni se gustan, pero que sus acciones y destinos les han llevado a tener que investigar lo que nadie quiere, dónde nadie quiere estar. Dos actores sólidos con dos impecables interpretaciones para dos personajes duros, redondos y bien perfilados, que se rodean de un elenco total, en el que se puede destacar una vez más a Antonio de la Torre y se puede ver una nueva aparición de Jesús Castro (El niño, sí, El niño) que dan una credibilidad absoluta a todas y cada una de las tramas de la historia.


Rodríguez se rodea de nuevo de tres piezas fundamentales en su cine: el guionista Rafael Cobos, que ha co-escrito varias de las películas de su filmografía, el músico Julio de la Rosa, que junto con el gran trabajo de edición de sonido, crea un ambiente fundamental para introducir al espectador en la trama, gracias a una música que atrapa desde el primer momento, y el director de fotografía Alex Catalán, que hace un trabajo impresionante para mostrarnos esas marismas oscuras, sombrías y absorbentes entre las que se desarrollan algunas de las principales secuencias de la película.

En definitiva, La isla mínima es una de las películas del año porque atrapa y deslumbra, porque técnicamente es perfecta, porque sabe jugar y “engañar” al espectador con sus giros en la historia y porque al frente tiene a Alberto Rodríguez, un director “desconocido” y nada mediático, que es capaz de conseguir con cualquiera de sus películas, partir de puntos muy localistas para contar historias universales.
  • La isla mínima

  • Título original:
    La isla mínima

  • Dirección:
    La isla mínima

  • Año de producción:
    2014

  • Nacionalidad:
    España

  • Duración:
    105

  • Género:
    Acción, thriller

  • Fecha de estreno en España:
    2014-09-26

Manuel Aguilar

Nace en Jerez de la Frontera, una noche de octubre de 1978 (se aceptan regalos). Hizo la EGB completa e incluso estudió Filología Hispánica en la Universidad de Sevilla... o eso dicen...

Desde pequeño, ver películas era su principal pasión, llegando incluso a no comer nada durante las casi cuatro horas de El Padrino II (todo un récord) y a romperse la nariz al tirarse por unas escaleras pensando que si Christopher Reeve podía volar (con esa pinta)... ¿por qué él no?

Reza todas las noches para que jamás hagan un remake de Los Goonies y para que de una vez por todas le corten las financiaciones a M. Night Shyamalan.

Ha rodado varios cortometrajes y escrito cuentos pero... ¡lo mejor está por venir!

Acaba de estrenar una comedia de enredo eusko-andaluza, Hoy quiero confesar, que distribuye con Jóvenes Realizadores.

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