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18 de diciembre de 2014

Magia a la luz de la Luna

por Andrés Robles

Que Woody Allen lleva tiempo con los intermitentes puestos es algo tan cierto como que amanece cada día o que las pirámides fueron construidas por los marcianos. En esa labor febril de estrenar cada año, el neoyorquino alterna sistemáticamente una película buena y otra mala. Hay veces que la mala es una obra entretenida pero menor, realizada con piloto automático - Conocerás al hombre de tus sueños (Estados Unidos, 2010) -, y otras que directamente da vergüenza ajena - A Roma con amor (Estados Unidos, 2012) -. Hay veces que la buena lo es por tener un incontestable encanto pese a que no haya en ella mucho más donde rascar - Midnight in Paris (Estados Unidos, 2011) -, y otras en las que Allen casi roza el nivel de sus grandes obras - Blue Jasmine (Estados Unidos, 2013) -. Sea como fuere, la máxima se cumple sin excepción, hasta el punto de que servidor, conociendo ya el percal, acude al cine predispuesto según el año. Sé que no es la actitud idónea, pero no puedo evitar que los prejuicios me acompañen a la sala.

Esta vez, tras la estupenda construcción de personaje que era el interpretado por Cate Blanchett - quien, por cierto, elevaba la cinta de 2013 haciendo que pareciera mejor de lo que realmente es -, tocaba peli mala. Algo me decía sin embargo que la cosa iba a cambiar, que la alternancia llegaba a su fin. Por desgracia, Magia a la luz de la luna (Estados Unidos, 2014) es un "sí pero no", un "casi lo consigues pero sólo te quedas en la zona alta de la segunda división".

Al menos y gracias a Dios - si Nietzsche y el propio Allen me permiten la referencia al Altísimo -, esta vez no estamos frente a unas de esas vacaciones pagadas del director a Barcelona o Roma. La Costa Azul está ahí, sí, pero sólo es un bellísimo telón de fondo en el que desarrollar la historia y no a la inversa. Además al bueno de Woody siempre se le han dado bien las películas de época y en lo plástico esta no es una excepción. La música, que es la de siempre, cuadra como nunca con las imágenes; la dirección artística es exquisita; la fotografía de Darius Khondji, luminosa y preciosista; y el vestuario, obra de la española Sonia Grande, perfectamente puede competir con el derroche que supuso el de Balas sobre Broadway (Estados Unidos, 1994). Por otro lado, tanto Emma Stone, la médium venida de América para desplumar a una familia de ricachones, como Colin Firth, el inglés estirado y escéptico llamado a desenmascararla, cumplen con nota y tienen buena vis cómica, con lo que el choque entre ambos funciona a la perfección.


¿Porqué no se clasifica entonces la cinta en la primera liga? Fácil:

A la nueva de Allen se la ha comparado con Scoop (Estados Unidos, 2006) y yo estoy de acuerdo con tal afirmación sólo en parte. Es cierto que tiene algo de su ligereza que, por cierto, también la hermana con La maldición del escorpión de jade (Estados Unidos, 2001), pero donde aquéllas eran plenamente conscientes de su carácter de divertimento, de comedias sin otra pretensión que la de hacer pasar un rato agradable - cosa que ambas lograban con creces -, está pretende desarrollar un discurso que le viene grande. Se le ven entonces el cartón y las costuras, la intención, en determinados diálogos cuya única finalidad es exponer esa batalla entre la razón y el corazón que es el leitmotiv del film. En esos casos todo se vuelve forzado, teatral en su sentido más peyorativo, y los actores parecen estar declamando en vez de interpretando. ¿Recuerdan lo orgánico que era todo cuando el de Brooklyn dejaba que los personajes de Misterioso asesinato en Manhattan (Estados Unidos, 1993) desgranaran el devenir de la vida en pareja? Pues olvídenlo porque aquí la sutileza y la fluidez de las reflexiones brillan por su ausencia.


Con todo, reconozco no haberlo pasado mal con Magia a la luz de la luna. Es una película optimista y alegre, con algunos tramos realmente divertidos, pero de momento sigo esperando la obra magna que releve a Match Point (Estados Unidos, 2005). Lo mismo el próximo año hay suerte. Ya saben: toca peli buena...
  • Magia a la luz de la Luna

  • Título original:
    Magic in the Moonlight

  • Dirección:
    Magic in the Moonlight

  • Año de producción:
    2014

  • Nacionalidad:
    USA

  • Duración:
    97

  • Género:
    Drama, comedia, romance

  • Fecha de estreno en España:
    2014-12-05

Andrés Robles

Paisano de Lola Flores y Bertín Osborne - ahí es nada -, Andrés Robles nació el año en que Superman alzaba el vuelo en la gran pantalla. Asegura que uno de sus primeros recuerdos de infancia es la visión de una serpiente atravesando el tacón de Marion en el Pozo de las Almas y nunca ha entendido del todo qué le ve la gente a esa galaxia "muy, muy lejana".

Licenciado en Historia del Arte y especializado en Patrimonio y Gestión Cultural - tiene hasta un máster el muchacho -, dedica todas las horas que puede a esa pasión que comenzó en un cine de verano viendo a un arqueólogo con látigo y sombrero. Desde entonces no concibe una existencia sin salas oscuras y celuloide.

Como buen crítico de cine, nunca ha escrito ni dirigido nada, y se limita a destruir el trabajo que otros han realizado con toda su ilusión - a veces hace alguna reseña buena, pero son las menos -.

Habiendo conseguido fama, fortuna y gloria hablando de lo que no sabe en esta santa casa, sus próximos objetivos vitales son tener el pelazo de Carlos Pumares y la mala uva de Carlos Boyero.

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