treintaycincomilimetros

30 de septiembre de 2014

Relatos salvajes

por Andrés Robles

No me digan que no lo han pensado alguna vez. Saltar la mesa que les separa de ese funcionario inepto, montarle un pollo de campeonato a la dependienta antipática de turno, tunear con las llaves de casa el coche de ese vecino al que parece que le cobren por dar los buenos días. No me digan que en algún momento no ha querido protagonizar sus propios Relatos salvajes (Damián Szifrón. Argentina, 2014).


Como en las buenas corridas de toros, seis historias, seis, conforman esta comedia furibunda, negrísima, brutísima, y cuantos superlativos más quieran ustedes poner. Seis cortometrajes totalmente independientes sobre gente que pierde (y mucho) los papeles ante las provocaciones del día a día, haciendo realidad y llevando al extremo todo eso que alguna vez hemos soñado con llevar a cabo. Pocas veces el título describe con tanta exactitud el contenido. Una gran hipérbole ácida, mordaz y a veces violenta, pero sin que esa violencia, por muy burra que llegue a ser - que lo es en un par de momentos -, resulte desagradable o deje de ser consecuente con el tono festivo general.


La cinta es una coproducción hispano-argentina en la que participa El Deseo - que supongo ha tenido mucho que ver en su estilizada e impecable puesta en escena -, y que escribe y dirige Damián Szifrón teniendo, como el mismo ha declarado, entre sus principales referentes a Cuentos asombrosos (Estados Unidos, 1985-1987), la mítica serie de televisión creada y producida por Steven Spielberg.

El argentino se muestra como un guionista brillante y como un realizador audaz, con un gusto exquisito para plantear las secuencias y capaz de colocar la cámara en zonas imposibles - en el batiente de una puerta de cristal, en el portaequipajes de un avión o dentro del teclado de un cajero automático -, remarcando así el tono de delicioso exceso que tiene toda su película. Incluso Gustavo Santaolalla se deja contagiar de esa desmesura para componer una banda sonora, magnífica como siempre, pero mucho más gamberra y colorista, totalmente alejada de su minimalismo habitual. No así ocurre con los actores, siempre contenidos - entrecomillen contención porque Relatos salvajes ni la conoce, ni la necesita - cuando lo fácil hubiera sido recurrir al histrionismo. Son personas normales en situaciones extraordinarias, nunca caricaturas, y ese contraste es uno de los responsables de que esta bomba de relojería funcione tan bien como lo hace.


El resultado de todo es una montaña rusa que siempre va a más, que nunca deja respiro, en la que el ritmo nunca decae. Una divertidísima terapia de choque en la que uno se identifica con la mayoría de las situaciones que martirizan a sus protagonistas y que sirve para dar rienda suelta a esos impulsos que todos alguna vez hemos tenido sin que nuestra integridad física y mental se vea afectada.
  • Relatos salvajes

  • Título original:
    Relatos salvajes

  • Dirección:
    Relatos salvajes

  • Año de producción:
    2014

  • Nacionalidad:
    Argentina, España

  • Duración:
    122

  • Género:
    Comedia negra

  • Fecha de estreno en España:
    2014-10-17

Andrés Robles

Paisano de Lola Flores y Bertín Osborne - ahí es nada -, Andrés Robles nació el año en que Superman alzaba el vuelo en la gran pantalla. Asegura que uno de sus primeros recuerdos de infancia es la visión de una serpiente atravesando el tacón de Marion en el Pozo de las Almas y nunca ha entendido del todo qué le ve la gente a esa galaxia "muy, muy lejana".

Licenciado en Historia del Arte y especializado en Patrimonio y Gestión Cultural - tiene hasta un máster el muchacho -, dedica todas las horas que puede a esa pasión que comenzó en un cine de verano viendo a un arqueólogo con látigo y sombrero. Desde entonces no concibe una existencia sin salas oscuras y celuloide.

Como buen crítico de cine, nunca ha escrito ni dirigido nada, y se limita a destruir el trabajo que otros han realizado con toda su ilusión - a veces hace alguna reseña buena, pero son las menos -.

Habiendo conseguido fama, fortuna y gloria hablando de lo que no sabe en esta santa casa, sus próximos objetivos vitales son tener el pelazo de Carlos Pumares y la mala uva de Carlos Boyero.

Entradas de Andrés Robles

Entradas recientes

Área de usuario