treintaycincomilimetros

23 de abril de 2015

Requisitos para ser una persona normal

por Andrés Robles

¿Tienen ustedes aficiones? ¿Vida social? ¿Trabajo aunque no lleguen a mileuristas? ¿Tienen casa? ¿Vida familiar por más que su suegra o un cuñado les haga la vida imposible? ¿Tienen pareja? ¿Son felices?

No se preocupen. Todavía no me he vuelto loco ni me he metido a reportero del corazón - bastante tengo con darles la matraca cada poco opinando de lo que no sé -. Simplemente les hacía todas esas preguntas para medir a quiénes me enfrento. Y es que, si han contestado a todo afirmativamente, enhorabuena, cumplen ustedes los Requisitos para ser una persona normal (España, 2015) según María de las Montañas Enríquez. ¿Que quién es esa señorita? Pues una anormal de campeonato, protagonista de la puesta de largo como directora de la actriz y puntual cortometrajista Leticia Dolera.

Conste que lo de "anormal" no lo digo yo. Lo piensa esa caótica treintañera, prima lejana de Bridget Jones, que no cumple una sola de sus propias reglas de normalidad por más empeño que ponga en conseguirlo. Por suerte, un encuentro fortuito la hará contar para ello con la ayuda de Borja, gordo raruno y entrañable que Manuel Burque interpreta con una sensibilidad que hace imposible no enamorarse de él.


Con vocación de indie norteamericana y tono voluntariamente naíf, Dolera presenta en el Festival de Málaga una película realmente encantadora que además cuenta con una propuesta visual personalísima, dinámica, original y popera, a medio camino entre cualquier anuncio de la marca de mobiliario sueco en la que trabajan un par de sus personajes - telita por cierto con el product placement que se marca la cinta - y el video-blog de un hipster con recursos.

No crean que lo anterior lo digo en tono despectivo. Muy al contrario. Se agradece el mimo en este apartado al que no se suele atender en la comedia romántica - mucho menos en el panorama nacional - y, sobre todo, es encomiable el hecho de que no se deba simplemente a un capricho formal. Cada decisión estética empasta a la perfección con lo que se está contando y se convierte en un potenciador cómico de primer orden - ese running gag en el que cada personaje, humano o animal, es analizado para ver si cumple los dichosos requisitos -.

La actriz y directora, metida a Juan Palomo - firma también del guión -, demuestra desde el principio que tiene dotes y que no se contenta con la sonrisa. Va a por la risa real cuando no la carcajada. Y lo consigue sin necesidad de forzar situaciones - o sin que uno tenga la sensación de que las está forzando -. Puede que algunos chistes suenen a vistos, pero aun esos se suceden con pasmosa naturalidad y acaban funcionando.

Requisitos para ser una persona normal es sin duda de lo mejor que se ha podido ver en una sección oficial bastante descafeinada. Una comedia divertida, inteligente y con mucha alma, sobre esa generación con Síndrome de Peter Pan que, llegada la treintena, comienza a plantearse hacia dónde va su vida y siente vértigo ante la posibilidad de que quizá sea el mundo el que se la coma cuando hasta ese momento había pensado justo lo contrario. Una ópera prima que deja al descubierto mucho talento y demuestra que Leticia Dolera ha llegado para quedarse.
  • Requisitos para ser una persona normal

  • Título original:
    Requisitos para ser una persona normal

  • Dirección:
    Requisitos para ser una persona normal

  • Año de producción:
    2015

  • Nacionalidad:
    España

  • Duración:
    175

  • Género:
    Comedia

  • Fecha de estreno en España:
    2015-06-05

Andrés Robles

Paisano de Lola Flores y Bertín Osborne - ahí es nada -, Andrés Robles nació el año en que Superman alzaba el vuelo en la gran pantalla. Asegura que uno de sus primeros recuerdos de infancia es la visión de una serpiente atravesando el tacón de Marion en el Pozo de las Almas y nunca ha entendido del todo qué le ve la gente a esa galaxia "muy, muy lejana".

Licenciado en Historia del Arte y especializado en Patrimonio y Gestión Cultural - tiene hasta un máster el muchacho -, dedica todas las horas que puede a esa pasión que comenzó en un cine de verano viendo a un arqueólogo con látigo y sombrero. Desde entonces no concibe una existencia sin salas oscuras y celuloide.

Como buen crítico de cine, nunca ha escrito ni dirigido nada, y se limita a destruir el trabajo que otros han realizado con toda su ilusión - a veces hace alguna reseña buena, pero son las menos -.

Habiendo conseguido fama, fortuna y gloria hablando de lo que no sabe en esta santa casa, sus próximos objetivos vitales son tener el pelazo de Carlos Pumares y la mala uva de Carlos Boyero.

Entradas de Andrés Robles

Entradas recientes

Área de usuario