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22 de abril de 2014

The amazing Spider-Man 2: El poder de Electro

por Sigfrido Gross

Es una caótica y sobrecargada de tramas y subtramas segunda parte que, preocupada por no ser tomada seriamente, cae en todos los errores posibles. No es clara ni es limpia, es muy difícil saber dónde está el comienzo y dónde el final. Spiderman 2 comete casi todos los errores que una segunda parte puede cometer, y agrega nuevos. La revitalización de jóvenes franquicias en otras nuevas se definen por encima de todo en la de Spiderman, clásico personaje de la factoría Marvel.

Sólo hace 12 años (¡!), Sam Raimi recibió la llamada de Hollywood para realizar la que sería una de las primeras películas que diese el pistoletazo de salida a ese nuevo subgénero, o casi ya formato, que es el de superhéroes. Y Raimi haría tres películas, la última de ellas en 2007. Para solamente cinco años después, Marvel studios - ya una productora de cine - y Sony decidiesen reiniciar la saga desde sus orígenes, obviando las cintas protagonizadas por Tobey Maguire. Para ello se trató de justificar el hecho en sí desde un punto de vista, no sólo estilístico, sino con respecto al enfoque del personaje. Si Raimi había dado vida a los antiguos tebeos del Hombre Araña, el nuevo director debía acercar al personaje a un público ya acostumbrado a las franquicias basadas en comics y darle ese carácter corporativo que Marvel había construido desde el estreno de la primera película de Raimi, pero a las que las tres de este director no pertenecían, porque sencillamente no le había dado tiempo.


La jugada más fácil es hacer creer al público que las nuevas películas de superhéroes van sobre el alter-ego de los mismos. Y a eso jugaron los ejecutivos. Las cintas debían versar sobre Peter Parker antes que sobre Spiderman, o al menos eso debía parecer. Para ello, echaron la mirada al director americano indie de aquel momento, Marc Webb. Un realizador joven que venía de triunfar con una peli que parecía ser una cult movie instantánea pero que ya se ha olvidado, 500 Days of Summer. Si Peter Parker era el adolescente americano torturado por definición, el que había sido director de la cinta de nerds de moda seguro que podría darle el enfoque que estaban buscando. The Amazing Spiderman no sé si fue lo esperado por sus responsables, pero no fue una película de mi agrado. Más allá de la excelente elección de su actor protagonista, Andrew Garfield.

En esta segunda parte, Spiderman arranca siendo un Spiderman muy cercano al del cómic. Ese héroe fanfarrón, vacilón y extremadamente confiado de sí mismo. Muy capaz y muy hábil en sus responsabilidades como salvador de la ciudad. Spiderman es muy bueno siendo Spiderman. La pregunta obvia y, ciertamente aburrida y manida, es si Spiderman podrá ser Peter Parker.


El film trata de tener atadas muy bien demasiadas tramas principales y subtramas, y debido al miedo de que no se le tome en serio al ser una cinta de superhéroes, esas tramas y subtramas están en exceso recargadas de intentos de profundidad, algo que provoca el efecto contrario en el espectador. Que no sabe, a ratos, en qué película está o cuál es la historia principal, ni siquiera si ésta tiene que ver con el villano principal: Electro.

La elección de Jaimie Foxx como el “malo” principal - y digo principal porque hay más de uno, luego profundizo-, es más que acertada. El actor posee el carisma y la presencia necesarias para perfilar a un buen villano, pero la película le quita peso al tener tantas historias ocurriendo a la vez. Así, lo que se consigue, es que el público se separe demasiado de la historia protagonista-antagonista. Cosa de la que son totalmente conscientes y, piensan, no estar equivocándose, pero lo están. Y es que nadie ha sabido hacerlo hasta ahora como Christopher Nolan, sólo él.

En el papel, el personaje de Electro también está desaprovechado, y aparece y desaparece de manera desequilibrada, hasta tal punto que su carácter de villano acaba siendo el de un sencillo secundario.

Para crear la tela de araña (juasjuas) que se expanda hasta las próximas películas de la franquicia, Spiderman 2 va introduciendo tramas - aún más?- de futuros villanos y personajes. Así se crea un pequeño caos, no tan excesivo cómo el de Spiderman 3 (2007), ya que se dan cita en la misma película varios antagonistas - o parte de ellos - . El intento de cruzarlos y de que unos alimenten a otros no funciona, suena harto forzado y poco original. Aburrido. Si la idea es conseguir algo similar a lo que ocurría en El Caballero Oscuro entre El Joker y Dos Caras, no lo han logrado. Les ha salido el tiro mal y les ha estropeado la película.


De algún modo, creo, la idea es acercar la saga a un público algo más infantil o apelar al niño que todo el público tiene dentro. La acumulación de desenfreno en la acción y la reacción ante la misma, apunta a que los responsables quieren hacer un film que excite a chavales de diez u once años. Sin tener en cuenta que los chavales de esa edad no son como lo eran antes. Que su gusto está mucho más refinado y que eso ya no les sorprende. Porque uno de los principales problemas de Spiderman 2 es que es tremendamente infantil, no sólo en su planteamiento sino en sus decisiones. Intenta ser básica pero se enreda demasiado, trata de contentar a todos y no toma partido.

SPOILER!!!!! Avisados estáis. Era de esperar que, teniendo en cuenta el fantasma que sigue a Peter durante toda la cinta, al final de la misma llegase la famosa y archiconocida en los comics muerte de Gwen Stacy. Provocada por la rotura de su espina dorsal al ser enganchada por Spidey con una de sus telas. Cómo final, no es una mala elección. Es la lógica. Pero creo que necesitaba algo más, algo que supusiese un giro y fuese el puente hasta la siguiente parte. La muerte de Gwen era necesaria, pero podrían haber aportado algo nuevo que tuviese sentido dentro de ese universo corporativo que están creando, pero tampoco nos han dado eso. FIN SPOILER!!!

Por terminar con algo positivo, diré que los golpes cómicos están bien medidos y bien hechos. Son puntuales pero bien equilibrados. Igualmente, los efectos especiales son impresionantes, pero algunos escenarios unidos a la dirección de Marc Webb hacen que el aspecto sea demasiado cercano al de un videojuego, y se pierda fisicidad cinematográfica.

Marvel sigue construyendo su imperio fuera de las páginas de papel, veremos cómo responde el público ahora.


  • The amazing Spider-Man 2: El poder de Electro

  • Título original:
    The amazing Spider-Man 2

  • Dirección:
    The amazing Spider-Man 2

  • Año de producción:
    2014

  • Nacionalidad:
    USA

  • Duración:
    142

  • Fecha de estreno en España:
    2014-04-16

Sigfrido Gross

Sigfrido Gross nace en Málaga el 25 de junio de 1984. Su padre lo lleva, desde muy pequeño, a ver todo tipo de películas: desde cine de animación, a Las Tortugas Ninja o desde Batman a reposiciones del cine de Sam Peckimpah.

A parte del consabido trauma perpetuo e irreversible debido a ver cintas como Conocimiento carnal, Akira o Grupo salvaje, Sigfrido también adquiere una profunda e incontrolable pasión por el cine. De todas las épocas y géneros.

Tras estudiar el Bachillerato artístico y algo de fotografía, comienza estudios de Realización de Audiovisuales. Igualmente recibe un curso de guión en la ECAM, el cual le impulsa a profundizar un poco más en la escritura y estudia 3 años de narrativa cinematográfica en la Escuela Audiovisual del Mediterráneo.

Realiza su primer cortometraje, Residuos, que gana un premio a dirección novel en NexoSur y es rechazado en varios festivales por ser considerado 'muy violento'.

Escribe para varios medios de la web artículos sobre cine en todas sus facetas, cosa que alterna con la escritura y corrección de guiones. Para terminar la minibio, digamos lo que siempre se dice: "está trabajando en el que será su próximo cortometraje".

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