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4 de abril de 2012

El descenso a la locura

por José Manuel Gómez

Curtis LaForche vive con su mujer y su hija sorda en un pequeño pueblo de Ohio. Es un hombre normal y corriente, con un trabajo normal y corriente y con una vida básicamente feliz con su familia y sus amistades. Sin embargo, todo cambia para él cuando empieza a tener unos extraños sueños y visiones de desastres naturales, animales violentos y hombres enloquecidos... ¿Son predicciones de un futuro que está por venir o es que padece algún tipo de enfermedad mental?



Jeff Nichols únicamente ha dirigido dos películas hasta la fecha: Shotgun stories y Take shelter. Mud, su tercera creación, llegará a las salas este 2012.

Si bien creo que el desenlace de Take Shelter no es el adecuado, he de decir que la segunda película de Jeff Nichols es una propuesta novedosa dentro de su estilo y una película con una muy bien explotada capacidad para extenuar al espectador y hacerle ponerse en la piel de su protagonista: un Michael Shannon que brilla con luz propia en una de las más grandes interpretaciones del pasado año.

La premisa la hemos visto otras veces: un ciudadano corriente comienza a tener visiones de una suerte de apocalipsis (desastres naturales y animales y humanos enloquecidos sedientos de destrucción, básicamente) y se obsesiona con proteger a su familia, para lo cual construye un refugio contra las tormentas en su jardín que le lleva a acabar con su mencionada familia, con sus amistades y con su trabajo.

La espiral de paranoia que sufre la conduce con una gran fluidez Nichols, que equilibra sin fisuras y sin caídas de ritmo las visiones enrarecidas y alarmantes (con muy buenos efectos) con un retrato cotidiano de los USA profundos bastante deshumanizado y frío de manera consciente (vecinos extraños, relaciones superficiales, familias opresivas, barbacoas de cotilleos, religiosidad cerrada e intransigente o un sistema sanitario lleno de deficiencias -aquí la crítica es bastante clara-) en el que el personaje de Shannon no tiene cabida en el momento en el que se muestra diferente a los demás.



El estilo del filme es sobrio, de fotografía bella y a la vez abrupta, con planos cerrados abundantes y unos pocos abiertos desasosegantes (la avenida campestre vacía con las aves volando bajo, el refugio antitornados en la inmensidad verde y amarilla, el campo lejano con las nubes negras amenazadoras...), mientras que todos los actores están comedidos en sus interpretaciones (repito que el trabajo de Michael Shannon es genial, justo y preciso, sin exageraciones).

Uno de los mejores puntos de Take shelter es, además, saber sumergir al espectador en la locura vertiginosa de su protagonista sin dejarle claro en ningún momento y casi hasta los últimos minutos del filme qué es lo que está pasando realmente; si las visiones apocalípticas son producto de su mente enferma o si son ciertas como él piensa. Hasta que el filme termina, el espectador está enganchado a la trama, que no le deja un respiro y que interesa sin altibajos.

En la parte negativa de la película está sin embargo su desenlace, nada acertado ya que no se moja del todo con ninguna de las opciones que rondan por la cabeza del público y que Nichols ha levantado. Este hecho hace que el filme pierda puntos, pero no lo lastra, pienso. Take shelter es un excelente descenso a la locura.
  • Take shelter

  • Título original:
    Take shelter

  • Dirección:
    Take shelter

  • Año de producción:
    2011

  • Nacionalidad:
    USA

  • Duración:
    118

  • Género:
    Drama

  • Fecha de estreno en España:
    2012-04-04

José Manuel Gómez

Málaga. 1983. Ha trabajado como periodista en Canal Sur y La Opinión de Málaga y como cooperante en la República Dominicana en el verano de 2007. Ha estudiado inglés en Irlanda y Sudáfrica y francés en Canadá. Ama el cine, la literatura y el cómic y vive para vivir.

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