treintaycincomilimetros

12 de marzo de 2012

La mujer de negro

por José Manuel Gómez



El año acaba de empezar pero puedo afirmar y afirmo que La mujer de negro, el segundo filme de James Watkins, va a ser una de las mejores películas comerciales de terror de 2012. La Hammer, gloriosa productora experta en este hoy devaluado género, está volviendo con fuerza: si bien es difícil innovar y sorprender en el mundo de los filmes de horror, es también bien preocupante que una cinta de esta clase sea ya absolutamente incapaz de, por lo menos, distraer y hacer pasar un buen rato (o arrancarle algún sustito digno, que es a lo que vamos en este caso) al espectador (y tristes ejemplos de bodrios terroríficos tenemos en los últimos diez años para dar y regalar).

La mujer de negro no trae nada nuevo, pero es un ejercicio de artesanía genial que consigue asustar, y bien, en base a su puesta en escena de corte clásico y a su buen hacer en todos los aspectos. El guion es lo de siempre: casa encantada con venganza del más allá y protagonista atormentado perdido en un ambiente opresivo y cerrado sobre sí mismo. Sin embargo, el terror que lo articula se basa en eso que tantos cineastas han olvidado hoy: la sugerencia. El ambiente de La mujer de negro está cuidado al milímetro y permite que los elementos terroríficos fluyan perfectamente integrados y, además, con un comedimiento ejemplar maravillosamente llevado por Watkins.

En unos exteriores grises y naturales esplendorosamente fotografiados (precioso el emplazamiento de la mansión y sus panorámicas) y llenos de lúgubres detalles, y en unos interiores que combinan la viveza y la palidez en los colores y que en su decoración gótica-victoriana decadente hacen referencia y homenaje a los grandes clásicos de la Hammer, se desarrolla una suerte de combate entre el protagonista (excelente Daniel Radcliffe recién salido de la larguísima saga de Harry Potter) y los hechos paranormales que mueven la historia, que van surgiendo con racionalidad y que nunca se basan en la acumulación o en los efectos especiales abusivos.



Esquinas misteriosas, espejos desasosegantes, muebles con formas humanas cubiertos con mantas, monos disecados, juguetes horripilantes, un cuerpo sugerido en las sombras... Escenas para el recuerdo tengo varias: el genial prólogo, la llegada al caserón, el rescate del cadáver del niño, la de la mecedora (a mí me puso de los nervios), las constantes subidas y bajadas de escaleras del protagonista... Pasé miedo con La mujer de negro, y eso lo puedo decir de muy pocas películas.

Queda mencionar el hecho de que el filme va más allá del simple cuento de horror para presentar unos personajes con un desarrollo mínimo y marcados por la soledad (y es excelente también el retrato de la comunidad acobardada y fanática del pueblo en el que la acción se ambienta), el buen papel tanto de Radcliffe (hierático como el joven prematuramente viudo al que no le importa en la vida mucho más que descubrir el secreto de la mansión) como del secundario principal Ciaran Hinds, el limpio y coherente desenlace del filme (no es una sorpresa, pero tiene sentido y no es efectista), lo exquisito de su vestuario y el lirismo que el filme desprende, su aura de terror poética tan olvidada hoy. Desde el pasado verano con la excelente Insidious, no me lo había pasado tan bien con una película de terror. Muy recomendable.


  • La mujer de negro

  • Título original:
    The woman in black

  • Dirección:
    The woman in black

  • Año de producción:
    2012

  • Nacionalidad:
    Reino Unido, Canadá y Suecia

  • Duración:
    95

  • Género:
    Terror

  • Fecha de estreno en España:
    2012-02-17

José Manuel Gómez

Málaga. 1983. Ha trabajado como periodista en Canal Sur y La Opinión de Málaga y como cooperante en la República Dominicana en el verano de 2007. Ha estudiado inglés en Irlanda y Sudáfrica y francés en Canadá. Ama el cine, la literatura y el cómic y vive para vivir.

Entradas de José Manuel Gómez

Entradas recientes

Área de usuario