crónica

24.04.2012

La mujer protagoniza la sección oficial en la cuarta jornada

por Lakshmi I. Aguirre



Dos películas completamente opuestas son las que han protagonizado hoy la sección oficial del Festival: Wilaya, de Pedro Pérez Rosado, y Carmina o revienta, de Paco León. Dos propuestas a las que curiosamente les une la mirada hacia la realidad social, aunque la retraten en un tono completamente distinto, y hacia la fortaleza de la mujer.

Wilaya es un drama que relata el reencuentro entre dos hermanas en un campamento de refugiados saharaui: Fátima, que ha vivido en España desde que era niña, y Hayat, víctima de la polio que no ha abandonado el norte de África excepto en contadas ocasiones. La muerte de su madre obligará a Fátima a cuidar de su hermana y a volver a una tierra que ya no reconoce.

La cinta de Pérez Rosado ha tenido el acierto de llevar una historia que hubiera podido ocurrir en cualquier parte del mundo a un tierra que está mucho más cerca de lo que parece. Al hacerlo, ha dirigido con elegancia todas las miradas hacia estos campamentos a los que huyeron los saharauis tras la ocupación marroquí de 1975 y en los que ya conviven tres generaciones.



Wilaya ha protagonizado la rueda de prensa más emocionante hasta ahora con la presencia de las dos protagonistas, que además de su experiencia en la película, han dirigido la atención a la injusticia de la que está siendo víctima su pueblo. Nadhira Mohamed ha expresado su rabia a modo de llanto: "Siempre es la misma pregunta. Siempre es el por qué. La represión está siendo muy dura. Los que estamos fuera nos sentimos impotentes".

Ambas han acudido al festival ataviadas con la tradicional melfa: "Tengo una deuda con todas las mujeres saharauis. Cuando me marché prometí que no me quitaría la melfa en ninguno de los festivales a los que acudiera. No es obligatorio llevarla, pero le tengo mucho respeto. Intentamos proteger la cultura saharaui, que es lo único que nos queda", ha explicado emocionada la protagonista de la película.

Pedro Pérez Rosado ha estado trabajando por la causa desde que dirigió el documental Sahara: un pueblo en 1996. "Wilaya es el cine como instrumento, como lo hacía John Ford. El Sahara sigue siendo un asignatura cinematográfica 35 años después de la ocupación". Una historia eminentemente humana que, además, destaca la fortaleza de la mujer saharaui. "Desde la revolución, fue la mujer la que creo vida en medio de la nada. Sin ellas no podríamos haber sobrevivido".



En segunda sesión, Carmina o revienta ha llevado el humor al Teatro Cervantes. Paco León dirige esta película surrealista basada en las anécdotas de su madre, Carmina Barrios, que protagoniza la cinta con un inmenso talento interpretativo. La sala ha reído a carcajadas, aplausos incluidos, ante la verborrea de esta mujer que ha acompañado a sus hijos, Paco León -el director de la película- y María León -parte del reparto- en una rueda de prensa en la que no cabía ni un alfiler.

La orgullosa familia León-Barrios ha contado anécdotas del rodaje -una de ellas muy escatológica, cuando hablando del pudor ante la cámara, Paco ha confesado que su madre hizo de vientre en el ensayo de una de las escenas de la película, en la que precisamente tenía que hacerlo-. Una única película como director por ahora, según a admitido el propio León, a no ser que le surja otra buena idea en la cabeza. Humor de carácter andaluz que ha divertido a la sala pero que probablemente no se reciba fuera de Andalucía como lo puede hacer aquí.

Llegamos al ecuador del festival con la sensación de que todavía no hemos visto la película que se llevará la Biznaga de Oro del festival. Eso sí, todo el mundo tiene claro cuál será el Premio del Público: el western a la andaluza firmado por Paco León.

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Lakshmi I. Aguirre

Lakshmi Iglesias Aguirre (Eibar, 1984), es redactora jefe de la revista digital de cultura Tertulia Andaluza (tertuliaandaluza.com), además de formar parte de varios gabinetes de prensa.

'El hombre tranquilo', 'En un lugar solitario', 'El Apartamento', 'Los Profesionales', 'El Bazar de las Sorpresas'... la obligaron a amar el cine. Cortázar la empujó a escribir, lo que le ha llevado a ganar varios premios de relatos.

En 2009 editó el libro 'La mujer en la sombra: lo femenino en el cine fantástico y de terror' para la Semana Internacional de Cine Fantástico y de Terror de Estepona, y escribió uno de los capítulos sobre 'La Mujer Pantera', de Jacques Tourneur.

Su antiguo pastor inglés, Atticus Finch -en homenaje al maravilloso personaje de Gregory Peck en 'Matar un ruiseñor'- la acompaña a todas partes y comparte con ella su pasión por el cine, es decir, la vida.

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