opinión

02.08.2011

¡¡¡4K, Compadre!!!

por Alberto D. Centeno

Cineastas, "cineistas" y cine-plastas: ayer un amigo, cuyo nombre no revelaré, pues sería traición, me comentó que un reconocido "cineista" le habló de las grandísimas cualidades de la Canon 550D. Al parecer, el ejemplo que demostraba la potencia de dicho material era el siguiente: "La 550D es mejor que con lo que se rodó Casablanca, que encima era 4:3".

Podría dejarlo ahí, no seguir escribiendo, pero no me puedo resistir. Resulta difícil creer que tal afirmación acabara así, sin incluir un "illo" o un "compadre" detrás. Como dijo uno de los presentes cuando se contó la anécdota, para hablar de Casablanca antes hay que lavarse la boca con jabón, y yo añado: para decir tonterías, mejor te arrancas la lengua.

Hasta Humphrey se mosquea.
Hasta Humphrey se mosquea.


Uno parece un "talibán" del analógico cuando tiende a cargar contra las supuestas excelencias de las DSLR, y no es así. Ni Kodak ni Fuji me tienen en nómina y el final de la película está ahora más cerca que nunca, o realmente está cerca por primera vez, pero amigos, las DSLR no tienen nada que ver en eso.

Estoy harto, cansado y aburrido de oír hablar, o de leer sobre datos técnicos. Sobre todo de resoluciones. Una resolución no es nada por sí sola, pardiez. Se habla alegremente de latitud y de STOPS como si eso fuera lo único importante de un soporte.

En la historia del "cine digital" hay varios hitos (Sony Cine Alta F900R, F23, F35, Dalsa, Thompson VIPER, VIPER+OB1, etc.) pero la que causó sensación y desató la guerra forera fue la RED ONE, y para mí la razón está clara: el precio. De entrada, el precio cuanto menos era engañoso, porque esos escasos 17000? que costaba eran una mentira. Para que la cámara funcionara (de verdad) eran muchos miles más. Mucha gente picó y se la compró antes incluso de haberla visto. Conozco incluso a quien se la compró y después compró un adaptador Nikon para poner objetivos de fotografía. Es como comprarse un Ferrari para ir a coger aceitunas, pero en este caso la RED no era ni un Dacia, con todos mis respetos.


Parece que hay gente que se toma esto de las cámaras en serio.
Parece que hay gente que se toma esto de las cámaras en serio.


Los problemas aparecieron pronto, y la cosa cada vez era menos barata: el material era inmanejable a bajo coste en aquel tiempo (y cuando hablo de bajo coste me refiero a lo que el común de los foreros está dispuesto a gastar; para la industria, el coste sí que era bajo. Tan bajo como malos eran los resultados. También aparecieron los motes, como "la HOT ONE". Pero todo eso daba igual, "¡¡¡4K, compadre!!!". Los foros llenos de datos tapaban la realidad: la calidad de imagen era nefasta, su anunciada latitud era directamente proporcional a la tolerancia al ruido que uno tuviera. La cámara era (y es) prácticamente ciega, lo que eleva el coste de un rodaje "indoor". Los de RED reaccionaron y sacaron un nuevo sensor, el MX. Mejoró mucho la cosa, pero a mí personalmente siguen sin gustarme los resultados en pantalla (que es lo que realmente cuenta) y además no arreglaba otro problemas. En lo último que rodé con RED jugábamos con una steady todo el tiempo, en la casa de alquiler nos alertaron sobre la posibilidad de drops si se hacía algún movimiento brusco y por eso el disco duro llevaba una suspensión. Que bien que un sistema te de tanta tranquilidad y tan malos resultados, pero... "¡¡¡4K, Compadre!!!"

En otro apartado están las famosas DSLR con la Canon 5D Mark II como buque insignia. "¡¡¡Full HD, vieo!!!". La revolución del vídeo home made. Todos llevamos un "cineista" en nuestro interior. Sobre todo un "cineista" barato. Cuanto más barato mejor. Estas cámaras tienen alguna ventaja frente a muchas desventajas. A mí, personalmente, me han ayudado en alguna ocasión y las he elegido para rodar alguna cosa determinada, y ya. ¡¡Hasta ahí!!

Esto de hacer películas o peliculitas es caro. Es una mierda que sea así, pero así es. Y no hace falta ser rico para rodar en condiciones, ni tampoco hace falta rodar en 35mm para hacer las cosas bien. El que sabe hacer las cosas bien lo hará bien con un móvil (¡¡HD, illo!!).

"La 550D es mejor que con lo que se rodó Casablanca, que encima era 4:3". ¿Por dónde empezar...?

Alberto D. Centeno

Alberto D. Centeno comienza a relacionarse con la cinematografía en 2003, compaginando sus estudios de fotografía con la participación en proyectos audiovisuales, en el equipo de iluminación. Comenzó trabajando como director de fotografía de una unidad durante más de 600 capítulos en una serie de ficción para la televisión andaluza.

Desde 2006, ha trabajado con el director Ádel Kháder en diversos proyectos: spots, vídeo-clips y cortometrajes, como 'La bohème' e 'Inseparables (Madrid)', en vídeo, y 'Reconciliación', primer cortometraje en 35 mm para ambos. En 2008 trabaja con el director mexicano Pablo Olmos Arrayales, con quien realiza varios vídeo-clips para Universal Music, antes de irse a Barcelona en 2009 a continuar sus estudios realizando el Máster en Dirección de Fotografía Cinematográfica en ESCAC. Con el director Alonso J. Luján, rueda el exitoso vídeo-clip 'Made of Wood', de Aaron Thomas. También ha colaborado con el director Borja Crespo en la grabación de un vídeo-clip benéfico por Haití, 'Ay, Haití', cuyos beneficios se destinan a la reconstrucción del país.

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