opinión

04.08.2011

El cine en femenino

por Jota Linares

El cine se ha alimentado siempre de sueños, de fantasías, de figuras que se volvían (aunque ahora ya no tanto) inalcanzables para el resto de los mortales. Cualquier buen cinéfilo es un poco mitómano, aunque no lo reconozca, y muchos mitos del séptimo arte han tenido nombre de mujer. Sí, las actrices, esa raza de súper mujeres que nos han enseñado sobre una pantalla blanca a generaciones enteras a reír, a llorar, a besar mucho antes de recibir por primera vez ese desastroso primer muerdo, a hacer el amor, a practicar el sexo salvaje, a conspirar, a perdonar, a sacrificar todo por una causa, a morir o a sobrevivir frente a todo y contra todo.

Siempre he sido más de actrices que de actores, lo reconozco. Me llegan mucho más las torturadas protagonistas de Tennessee Williams que sus personajes masculinos. Creo que nadie llora en pantalla como las chicas Almodóvar, siempre con los sentimientos más descarnados a flor de piel. Pocas veces es capaz uno de sentir emociones tan desgarradas como las que inspiran cualquier interpretación de Maribel Verdú o Victoria Abril. Me inspiran una ternura infinita las inolvidables protagonistas gafa-pasta de las historias de Isabel Coixet. Y, por supuesto, nunca se volverá a conseguir esa mezcla perfecta de estrellas y actrices que se logró en la época dorada de Hollywood con Katharine Hepburn, Vivien Leigh, Elizabeth Taylor, Barbara Stanwyck, Marilyn Monroe o Ava Gardner. Y dudo que se repita alguna vez un momento tan cinematográficamente brillante como ése en que la gran DIVA por excelencia de la ficción, la temible Norma Desmond, baja las escaleras en El crepúsculo de los dioses buscando la gloria perdida ante los flashes de la policía a los que confunde con fotógrafos.



¿Qué sería de los que estamos detrás de las cámaras sin las actrices? Poca cosa haríamos sin ellas. Así que desde este rincón vamos a hacerles un pequeño homenaje a todas esas actrices, divas, supermujeres que nos llevan enamorando desde la pantalla tanto y tanto tiempo. Y lo que queda.

Así que, como diría Bette Davis en Eva al desnudo, “abróchense los cinturones porque esta noche habrá tormenta”. Sí, pero una tormenta de excelentes actrices.

Jota Linares

Jota Linares nace en Cádiz en 1982 y se traslada a Málaga en 2000 para estudiar Periodismo y Comunicación Audiovisual. Muy pronto empieza a interesarse por el mundo de la ficción, tanto a través de la escritura de diversos guiones como observando el mundo desde detrás de una cámara. Ha escrito y dirigido los cortometrajes '¿A quién te llevarías a una isla desierta?', 'Vivir rodando', 'Un cuento de hadas', 'Varices', 'Placer' y '3,2 (lo que hacen las novias)'. Ha ganado, entre otros, el premio andalesgai 2006 al mejor cortometraje andaluz, el premio del público en el 11 Festival de Cine español de Málaga, el premio RTVA al mejor director joven andaluz, el premio del público en el Fancine (cine de terror y fantástico) 2008, o el premio al mejor proyecto en el Certamen Andaluz de Cortometrajes 2009.
Con '3,2 (lo que hacen las novias)' lleva cosechadas 22 secciones oficiales y 4 premios.

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